Frequency and intensity of excessive alcohol consumption in the world: analysis of time series through the theory of life history and risky alcohol consumption

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El uso excesivo de alcohol o el consumo excesivo de alcohol (beber al menos 4/5 bebidas estándar en 2 horas para mujeres y hombres respectivamente) es una conducta costosa y riesgosa desde el punto de vista de la salud y socioeconómico (CDC, 2012). La encuesta Behavioral Risk Factor Surveillance System (Rolle-Lake & Robbins, 2020) informó que, en 2020, más de la mitad de la población adulta estadounidense había estado bebiendo alcohol en los últimos 30 días y que, entre ellos, el 17% admitió haber bebido en exceso una vez. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, a través de su aplicación ARDI, encontró que, entre 2006 y 2010, el consumo excesivo de alcohol causó un promedio de 88,000 muertes por año y costó $249 mil millones solo para el año de 2010 (alrededor de $807 por persona por año), la mayoría de esto por pérdida económica de productividad (72%) y gastos de salud (11%). En Perú, el MINSA informó que el 59,7% de las personas de 12 a 18 años ha consumido alcohol y el 87,3% de los adultos jóvenes de 19 a 24 años. En los peruanos que consumieron alcohol el mes anterior a la encuesta, el 60.0% ha estado bebiendo en exceso (Funegra et al., 2017). Existe una brecha de género constante en el consumo de alcohol de riesgo; los hombres siempre consumen con más frecuencia y con mayor intensidad en comparación con las mujeres, tanto en los datos descriptivos (Chen et al., 2013) como en el metanálisis en todo el mundo (Byrnes et al., 1999). En todo el mundo, el consumo de alcohol causa 2,8 millones de muertes prematuras por año (el 74% de los que mueren son menores de 70 años, ver Ritchie & Roser, 2018) y 210-665 mil millones de dólares para el único año de 2002 (Baumberg, 2006).Entre la miríada de otros factores involucrados en los patrones de consumo excesivo de alcohol, numerosos factores sociales surgieron regularmente en la literatura: ser parte de fraternidades, estilo de vida centrado en el partido, presión de grupo, familias perturbadas, impulsividad o incluso búsqueda de sensaciones (Courtney & Polich, 2009; Weschler y col., 1995). Las fraternidades, por ejemplo, son famosas por el uso generalizado de juegos para beber y el 81,1% de los residentes de fraternidades o hermandades de mujeres en los EE. UU. son bebedores compulsivos (Wechsler et al., 1994; Wechsler et al., 1995). Otro fuerte predictor es el estado civil del individuo. Cuando se controla por otras variables demográficas, el estado de "nunca casado" fue un fuerte predictor de consumo excesivo de alcohol (ver Weschler et al., 1995; Schulenberg et al., 1996). Chassin, Pitts y Prost (2002) evaluaron las trayectorias de consumo excesivo de alcohol desde la adolescencia hasta la edad adulta emergente en una muestra de alto riesgo. Descubrieron que la estructura familiar era un buen predictor, en particular para los primeros bebedores empedernidos: los adolescentes de familias perturbadas (donde uno o más padres biológicos están ausentes) tenían más probabilidades de estar involucrados en actividades de riesgo de beber que sus contrapartes de familias unidas (donde ambos los padres están presentes).Por otro lado, la intensidad del consumo de alcohol se correlaciona con varios procesos cognitivos (búsqueda de sensaciones, autocontrol) que ponen a los adolescentes y adultos jóvenes en una mayor vulnerabilidad al riesgo. Este es el caso, en particular, cuando los rasgos de personalidad como la impulsividad o la búsqueda de sensaciones se notan entre el individuo (Cyders et al., 2009) . Sin embargo, los otros componentes biológicos importantes parecían ser la edad con mayor disminución en el consumo excesivo de alcohol cuando uno envejece (Wilsnack et al., 2009).Por lo tanto, desde un punto de vista general, mientras que el consumo excesivo de alcohol en primer lugar y el mantenimiento frecuente de actividades de riesgo tienden a estar más influenciados por factores sociales y situacionales, la intensidad del consumo (la cantidad de alcohol consumida en una sola ocasión) puede estar más influenciada por factores biológicos que van más allá del control de uno. El marco de la teoría de la historia de la vida (LHT, por sus siglas en inglés) trató de comprender el desarrollo del comportamiento a través de factores que dan forma al desarrollo y la estrategia evolutiva humana. Por ejemplo, la intensidad de la competencia reproductiva es un factor que desencadena la toma de riesgos (Hill & Chow, 2002) en interacción con las características ambientales mencionadas anteriormente.Predecimos que, a lo largo de los datos de al menos 10 años, ser hombre será el predictor más fuerte de la intensidad del consumo excesivo de alcohol y que surgirá una interacción con la edad (un hombre más joven es más vulnerable a tal conducta que uno mayor). Sobre la frecuencia del consumo excesivo de alcohol, predecimos que factores situacionales como el empleo (estudiante), el estado civil (nunca casado) o el estado económico (ingresos familiares altos) moderarán la asociación entre el género (hombre) y el consumo de riesgo. Usando datos de al menos tres países (EE. UU., Francia y Perú), compararemos modelos utilizando análisis de series de tiempo para probar si estos predictores se mantienen en diferentes regiones del mundo y propondremos construir un modelo predictivo para los próximos 20-30 años dependiendo de la dinámica sociodemográfica en juego.1 La frecuencia del alelo corto (S) en el transportador de serotonina (5-HHT) se correlacionó con una mayor cantidad de etanol tolerancia entre adultos de 26 años o más. En términos de diferencias raciales, el gen que codifica el alcohollas enzimas metabolizadoras, el gen de la aldehído deshidrogenasa (ALDH2), poseen un alelo (ADLH2 * 2) que inactiva un principal enzima metabolizadora del alcohol. Entre los chinos y los japoneses, el 25 y el 40%, respectivamente, poseen este alelo, que es mucho más alto que entre los caucásicos (lo que provoca enrojecimiento y náuseas después del consumo de alcohol, véase Higuchi et al., 2004). La frecuencia del alelo corto (S) en el transportador de serotonina (5-HHT) se correlacionó con una mayor cantidad de etanol tolerancia entre adultos de 26 años o más. En términos de diferencias raciales, el gen que codifica el alcohol las enzimas metabolizadoras, el gen de la aldehído deshidrogenasa (ALDH2), poseen un alelo (ADLH2 * 2) que inactiva un principal enzima metabolizadora del alcohol. Entre los chinos y los japoneses, el 25 y el 40%, respectivamente, poseen este alelo, que es mucho más alto que entre los caucásicos (lo que provoca enrojecimiento y náuseas después del consumo de alcohol, véase Higuchi et al., 2004).
StatusActive
Effective start/end date1/04/2131/03/22

Keywords

  • Binge drinking
  • Life-history theory
  • Prevention
  • Intercultural
  • Alcohol

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