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Agentes culturales y políticas públicas: la respuesta al fomento de las industrias culturales en el Perú

Proyecto: Investigación

Detalles del proyecto

Resumen de proyecto

Las industrias culturales y creativas, además de generar empleo, son consideradas un importante factor de desarrollo e inclusión para los países. Si bien la pandemia significó un momento difícil y planteó nuevos mecanismos de gestión y fomento, la actividad cultural alrededor del mundo se ha vuelto a restablecer en un contexto de creciente digitalización con modelos creativos de gestión que plantean un interesante y alentador panorama. El presente estudio analiza las políticas culturales en el Perú en el contexto pospandémico. Se trata de un estudio exploratorio en el que se contemplan entrevistas en profundidad, grupos de discusión y una encuesta de tipo descriptivo entre agentes culturales. Con esto se procura llenar un vacío de conocimiento sobre los perfiles de los agentes culturales, sus necesidades, demandas y la efectividad de los programas.

Descripción

De acuerdo a un informe de la consultora EY (2015), las industrias culturales y creativas en el mundo, además de generar cada año 2,25 billones de dólares y dar empleo a mas de 29,5 millones de personas, son consideradas un importante factor de desarrollo e inclusión para los países. Sin embargo, con la llegada del COVID-19 todas las economías vieron amenazadas sus industrias culturales y creativas que poco a poco se están recuperando y siguen siendo objeto de gran preocupación (UNESCO, 2020; BID, 2020; SERVIR, 2020).

La importancia de este sector, mas allá del componente cultural y social y de su aporte transversal a los Objetivos de desarrollo sostenible, radica en la contribución a la economía de los países. Tal es así que en América Latina el aporte de la cultura representa en Chile, por ejemplo, un 2.2% del PBI (Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, 2016), en Brasil el 2.61% y en México el 3.2% de PBI. En el caso peruano, los estudios sostienen que las industrias culturales aportan un 1.58% al Producto Bruto Interno (PBI), además de generar alrededor de 105,435 empleos de trabajo (OEA, 2017; Ministerio de Cultura – UNESCO, 2015).

La pandemia impactó de manera inesperada en toda la región latinoamericana, esto se vio en el ámbito económico, el social y el sanitario. El sector de las industrias culturales en el Perú, por ejemplo, ha sido afectado porque muchas de sus actividades que se desarrollaban a través de espectáculos en espacios públicos se vieron interrumpidos, pero donde, además, las personas que se dedicaban a estas actividades eran predominantemente independientes y no contaban con sistemas de cobertura de salud u otros que les ayuden en este tipo de situaciones (Ministerio de Cultura, 2020).

A estas alturas Perú no es la única nación que está buscando encontrar un camino o una alternativa que permita sostener y fomentar a ese 3.3% de la población que trabaja en la industria audiovisual, en la edición de libros, el diseño, la música, la formación cultural, las artes plásticas y visuales, entre otros (Ministerio de Cultura – UNESCO, 2015). Los organismos encargados de las políticas públicas culturales tienen el reto de encontrar los mejores mecanismos de fomento y reconstrucción de la vida cultural. Esto tiene que ver con hallar un modelo en medio de una situación que nadie pudo predecir, un modelo de oferta cultural que permita mirar hacia adelante desde un replanteamiento que ya se viene ensayando de distintas maneras en muchos países alrededor del mundo (Arana, E. 2020; Betzler, D. 2020; Comunian, R. 2020; UNESCO, 2020). Se abre pues un panorama de aprendizaje inmediato y constante que puede aprovecharse debido a que las distintas naciones están implementando acciones para sus respectivas industrias y que son valiosas de identificar, analizar y compartir.

Sin embargo, la eficacia de las medidas encaminadas dependerá de que tanto estas respondan a las necesidades y capacidades de quienes finalmente llevan adelante la actividad cultural. Si no hay un adecuado conocimiento de las necesidades y capacidades para aprovechar las ayudas que se otorgan, las políticas pueden perder toda eficacia y profundizar brechas al beneficiar solo a aquellos sectores o grupos que cuentan con alguna experiencia en gestión cultural.

Durante el contexto de la pandemia el Ministerio de Cultura en Perú venía ejecutando una serie de acciones para promover y apoyar el trabajo de diversos agentes culturales. Se ha observado que de un total aproximado de 13,700 agentes culturales (dos tercios ubicados en la capital) la tasa de no aptos, es decir de aquellos que no obtienen acceso a los programas, es muy alta. Aparentemente la ayuda se termina concentrando en los mismos grupos que ya han participado en otras convocatorias con lo que las medidas se alejan de su objetivo.

Si bien las iniciativas de los programas públicos para las industrias culturales son bienvenidas, se hace necesario cerrar un vacío de conocimiento sobre los perfiles de los agentes culturales, sus necesidades y la efectividad de los programas.
EstadoFinalizado
Fecha de inicio/Fecha fin1/04/2331/03/24

Objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas

En 2015, los estados miembros de las Naciones Unidas acordaron 17 Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad para todos. Este proyecto contribuye al logro de los siguientes ODS:

  1. ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico
    ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico

Palabras clave

  • Industrias culturales
  • políticas públicas
  • agentes culturales
  • promoción cultural